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Mordedor blando para cachorros con dentición: guía completa para aliviar el dolor y proteger sus dientes

Por Publicado el 7 min de lectura

Foto: Kate Gu · Unsplash

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Mordedor blando para cachorros con dentición: guía completa para aliviar el dolor y proteger sus dientes

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Si tienes un cachorro en casa de entre 2 y 6 meses, probablemente ya has notado que muerde todo lo que encuentra: muebles, zapatos, cables, tus manos… No te preocupes, es completamente normal. Durante esta etapa, a tu perro le están saliendo los dientes definitivos y siente una necesidad irresistible de morder para aliviar las molestias en las encías. Pero no todos los mordedores valen: un mordedor inadecuado puede dañar sus dientes de leche o incluso provocar atragantamientos. En esta guía te explicamos todo lo que necesitas saber sobre los mordedores blandos para cachorros con dentición, cómo elegirlos, usarlos y cuándo cambiarlos.

Por qué tu cachorro necesita un mordedor blando específico para la dentición

La dentición en los cachorros ocurre aproximadamente entre los 3 y los 6 meses de edad. Durante este periodo, los dientes de leche se caen y son reemplazados por los definitivos. Este proceso causa inflamación y dolor en las encías, lo que lleva al cachorro a morder de forma compulsiva.

  • Diferencia entre morder por aburrimiento y morder por dolor: Cuando un perro muerde por aburrimiento, suele hacerlo de forma más relajada y puede redirigirse con juego. En cambio, cuando muerde por dolor de dentición, lo hace con más intensidad, buscando presión en las encías. Un mordedor blando específico para la dentición está diseñado para proporcionar ese alivio.
  • Riesgos de usar mordedores inadecuados: Los mordedores para perros adultos suelen ser demasiado duros para un cachorro. Pueden fracturar los dientes de leche o dañar el esmalte de los permanentes que están saliendo. También existen riesgos de atragantamiento si el mordedor es demasiado pequeño o se rompe en trozos. Además, algunos materiales contienen sustancias tóxicas como BPA o ftalatos.
  • Beneficios de un mordedor blando: Masajea las encías, alivia el dolor, previene daños dentales y redirige la masticación destructiva hacia un objeto seguro. Además, ayuda a fortalecer la mandíbula de forma gradual.

Características clave de un buen mordedor blando para cachorros

No todos los mordedores blandos son iguales. Para que sean seguros y efectivos, deben cumplir ciertos criterios:

  • Materiales seguros: Busca goma natural, silicona apta para alimentos o TPR (elastómero termoplástico). Deben estar libres de BPA, ftalatos y látex. Estos materiales son flexibles, duraderos y no tóxicos.
  • Textura: Los mordedores con relieves, rugosidades o cerdas pequeñas masajean mejor las encías y ayudan a desprender los dientes de leche.
  • Dureza adecuada: Un buen mordedor blando debe ceder ligeramente al presionarlo con el dedo. Si es demasiado rígido, puede dañar los dientes. Aunque no hay una escala Shore estándar para cachorros, una dureza similar a la de una goma de borrar es un buen indicador.
  • Tamaño: Debe ser lo suficientemente grande para que el cachorro no pueda tragarlo entero, pero no tan grande que no pueda morderlo cómodamente. Una regla general: el mordedor debe ser más ancho que la boca del perro.
  • Diseño: Las formas con asas o anillas facilitan el agarre y permiten que el cachorro lo sostenga con las patas. Algunos tienen cavidades para rellenar con comida o agua y congelarlos.
  • Posibilidad de refrigerar: Muchos mordedores blandos se pueden enfriar en la nevera (no en el congelador, a menos que se indique). El frío proporciona un alivio adicional para las encías inflamadas.
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Tipos de mordedores blandos: ¿cuál elegir según la raza y edad?

Existen varios tipos de mordedores blandos, cada uno con una función específica:

  • Mordedores tipo anillo o herradura: Ideales para razas pequeñas (Chihuahua, Yorkshire, Pomerania) y para los primeros meses (2-3 meses). Son fáciles de agarrar y su forma permite morder desde distintos ángulos.
  • Mordedores con cerdas o puntas: Proporcionan un masaje profundo en las encías y ayudan a limpiar los dientes. Son recomendables a partir de los 3 meses, cuando la dentición está más activa.
  • Mordedores congelables: Contienen gel o agua en su interior y se enfrían en la nevera. Son excelentes para aliviar el dolor intenso. Asegúrate de que el gel no sea tóxico si se rompe.
  • Mordedores con sonido o texturas: Algunos incluyen chirridos o diferentes superficies para estimular el interés del cachorro. Son útiles para cachorros que se aburren rápido.
  • Recomendaciones según el tamaño: Para cachorros mini (menos de 5 kg adultos), elige mordedores de unos 10-12 cm. Para razas pequeñas (5-10 kg), de 12-15 cm. Para medianas (10-25 kg), de 15-20 cm. Siempre supervisa las primeras veces.

Cómo introducir el mordedor a tu cachorro y fomentar su uso

A veces los cachorros no muestran interés por un mordedor nuevo. Aquí tienes algunos trucos:

  • Asociación positiva: Ofrece el mordedor junto con un premio o untado con un poco de pasta de dientes para perros (apta para ingerir). También puedes jugar a tirar de él para despertar su instinto.
  • Refrigéralo: Un mordedor frío resulta más atractivo porque alivia el dolor. Déjalo 30 minutos en la nevera antes de dárselo.
  • Rota los juguetes: No dejes todos los juguetes disponibles a la vez. Ve rotándolos cada pocos días para mantener la novedad.
  • Supervisa las primeras veces: Observa si el cachorro lo muerde con facilidad y si el mordedor muestra signos de desgaste. Si el perro logra arrancar trozos, retíralo inmediatamente.
  • Señales de que el mordedor es adecuado: El cachorro lo muerde sin esfuerzo excesivo, no muestra signos de frustración y el mordedor no se deforma ni se rompe.
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Errores comunes al elegir un mordedor para la dentición

Evita estos fallos frecuentes:

  • Comprar mordedores para perros adultos: Son demasiado duros y pueden astillar los dientes de leche. Siempre elige productos etiquetados para cachorros.
  • Elegir mordedores con piezas pequeñas o rellenos: Los ojos de plástico, cascabeles o virutas de madera pueden desprenderse y causar obstrucción intestinal.
  • Usar juguetes de tela o peluche: Se deshilachan fácilmente y el perro puede tragar fibras, lo que provoca vómitos o atascos.
  • No reemplazar el mordedor cuando está desgastado: Un mordedor roto tiene bordes afilados que pueden cortar las encías. Cámbialo en cuanto veas grietas o pérdida de material.
  • Dejar al cachorro sin supervisión con un mordedor nuevo: Siempre vigila las primeras sesiones para asegurarte de que no lo destroce.

Alternativas caseras y complementos al mordedor blando

Si necesitas opciones temporales o complementarias:

  • Paños húmedos congelados: Moja un paño limpio, escúrrelo y mételo en el congelador 15 minutos. Ofréceselo para que lo muerda. Es seguro bajo supervisión.
  • Zanahorias o manzanas frías: Consulta primero con tu veterinario, pero algunos cachorros toleran bien trozos grandes de zanahoria o manzana fría (sin semillas) para morder.
  • Juguetes tipo Kong rellenos: Rellena un Kong con comida húmeda o yogur natural y congélalo. Proporciona entretenimiento y alivio.
  • Huesos de goma o Nylabone para cachorros: Existen versiones blandas específicas para la dentición. Úsalos siempre supervisados.
  • Masaje de encías con los dedos: Con un cepillo de dedo de silicona, masajea suavemente las encías del cachorro. Esto puede calmarle y fortalecer el vínculo.
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Preguntas frecuentes sobre mordedores blandos para cachorros

¿A los cuantos meses se le puede dar un mordedor a un cachorro?

Desde las 8 semanas (2 meses) ya puedes ofrecer un mordedor blando, siempre que sea del tamaño adecuado y bajo supervisión. A esta edad los dientes de leche están presentes y la dentición comenzará pronto.

¿Cómo saber si un mordedor es demasiado duro?

Presiona el mordedor con tu dedo índice y pulgar. Si no se hunde nada o apenas se deforma, es demasiado duro. También puedes probar a golpearte suavemente la rodilla: si duele, no es apto para un cachorro.

¿Puede un cachorro usar un mordedor congelado?

Sí, siempre que el mordedor esté diseñado para ello (como los congelables). No metas un mordedor normal en el congelador porque podría endurecerse demasiado o dañarse. El frío alivia la inflamación, pero limita el tiempo de uso a 10-15 minutos seguidos para evitar quemaduras por frío.

¿Qué hago si mi cachorro se traga un trozo de mordedor?

Si observas que ha tragado un fragmento, contacta inmediatamente con tu veterinario. Los trozos de goma o silicona pueden causar obstrucción intestinal. Para prevenirlo, elige mordedores resistentes y retíralos ante el primer signo de rotura.

¿Cada cuánto debo cambiar el mordedor?

Inspecciona el mordedor a diario. Cámbialo en cuanto aparezcan grietas, muescas o zonas desgastadas. En promedio, un mordedor blando para cachorros puede durar de 2 a 4 semanas si se usa a diario.

Conclusión: un mordedor adecuado es clave para una dentición saludable

Elegir el mordedor blando correcto para tu cachorro no solo aliviará su dolor de encías, sino que también protegerá sus dientes en desarrollo y evitará que destroce tus muebles. Recuerda que la supervisión es fundamental, especialmente al principio. Si aún no tienes claro qué mordedor escoger, explora nuestra selección de mordedores blandos para cachorros (ver opciones en Amazon) y encuentra el que mejor se adapte a tu perro. Una dentición feliz es el primer paso hacia un perro adulto sano.